¡Fácil de engañar!

Si bien la Neurociencia está trabajando arduamente para seguir descubriendo todos los enigmas del cerebro, podemos aprovechar lo que ya se sabe para nuestro beneficio.

Tomaremos hoy una “cualidad” del cerebro, ese órgano tan enigmático; cualidad muy beneficiosa para el usuario y es que es fácil de engañar. ¿Cómo es eso?

Sí, si tú sonríes, él cree que estás contento y te hace sentir mejor. Esto se explica porque cada pensamiento (que en realidad es un suceso químico-energético) se transforma en una emoción, o sea, un movimiento neurohormonal.

Una emoción básica como el miedo se puede describir como sensación abstracta o como tangible molécula de la hormona ADRENALINA.

Es así como los estados de aflicción mental se convierten en los bioquímicos que crean la enfermedad.

Para obtener entonces mayores beneficios de la tarea cerebral tendremos a mano un machete (el único permitido). Éste contiene un alfabeto emocional cuyo creador es el Dr.Hitzig, mi profesor de Biogerontología en la Universidad Maimónides.

Conductas con "R"
  • Resentimiento
  • Rabia
  • Reproche
  • Rencor
  • Rechazo
  • Resistencia
  • Represión

Todas ellas generadoras de CORTISOL, potente hormona del stress, nro.1 en el riesgo de adquirir enfermedades vasculares.

Ahora bien, teniendo en cuenta que las conductas generan actitudes, las "R" generan actitudes "D":

  • Depresión
  • Desánimo
  • Desesperación
  • Desolación

En cambio, si nuestras conductas y pensamientos son positivos serán: 

Conductas con "S"
  • Serenidad
  • Silencio
  • Sabiduría
  • Sabor
  • Sexo
  • Sueño
  • Sonrisa
  • Sociabilidad
  • Sedación

Estas conductas motorizan la SEROTONINA, frecuentemente denominada "hormona del HUMOR", que genera tranquilidad, mejora la calidad de vida y retarda la velocidad del envejecimiento celular.

¿Qué actitudes generan las conductas "S"? Actitudes con "A"

  • Ánimo
  • Aprecio
  • Amor
  • Amistad
  • Acercamiento

¿Qué hace nuestro cerebro, por ejemplo, cuando "nos hacemos mala sangre”?

¡Aumenta el CORTISOL y frena la SEROTONINA!

No olvidemos que una palabra que traduce un pensamiento modifica los neurotransmisores y éstos modifican las conductas.

¡ENVIAR MENSAJES POSITIVOS AL CEREBRO LO HACE TRABAJAR A FAVOR NUESTRO!