Importancia de la respiración

Todos sabemos que la respiración es esencial para la vida, tal vez lo que no se sepa es que una respiración "correcta" es un antídoto contra el stress.

Dejamos, con el correr de los años, de conservar el hábito de la respiración "natural y completa", que experimenta un niño o aunque no lo crean, un hombre en estado salvaje.

Una función tan importante como es la respiración, merece que sus elementos constitutivos sean vistos en detalle.

Al inspirar, el aire penetra por la nariz a nivel de las ventanas nasales, y la membrana mucosa llamada pituitaria roja, que las tapiza por dentro, se encarga de calentarlo.

Ese corredor está humedecido por glándulas secretoras, esa humedad retiene, junto con los pelillos de la entrada de las ventanas, las partículas nocivas que contiene el aire, y que serán eliminadas al expirar.

En la cavidad torácica, se encuentra el diafragma, colaborador importante en la fase de inspiración, este músculo separa dicha cavidad de la cavidad abdominal.

En la inspiración, la cavidad torácica aumenta su volumen posibilitando la entrada del aire a los pulmones.

Los pulmones están formados por bronquios, a través de los cuales se transporta el oxígeno del aire a las venas y a las arterias.

Si la cantidad de aire que llega al pulmón es insuficiente, la sangre no puede oxigenarse, es decir, no se purifica adecuadamente, y así, lentamente el organismo se va intoxicando.

La sangre, insuficientemente oxigenada, contribuye a los estados de ansiedad, depresión, y fatiga, y hace que una situación estresante sea todavía más difícil de superar.

Si la respiración no es profunda, es una respiración incompleta, una respiración alta, que si es continua, puede convertirse en un cuadro parecido al espasmo del sollozo.

En nuestro mundo occidental, es relativamente reciente el conocimiento de la gran importancia que tiene un hábito respiratorio correcto. Debemos volver a respirar como cuando éramos bebes.

En buena hora que se preste atención a una práctica que desde hace siglos Oriente ha jerarquizado, considerando que los ejercicios de respiración constituyen una parte integral del desarrollo mental, físico y espiritual del individuo.

Si nos sorprendemos suspirando o bostezando varias veces al día, ¡ATENCIÓN! es signo de que no estamos tomando el oxígeno que necesitamos, y es mediante el suspiro o el bostezo que el organismo intenta remediar esta situación de hipoxia (disminución de los niveles de oxígeno por debajo de lo normal).

El suspiro se acompaña, normalmente, de la sensación de que algo anda mal, así como de ansiedad.

Si dedica unos minutos al día a respirar conscientemente, llevar la atención a como entra y sale el aire por las fosas nasales, la temperatura del aire y su recorrido, no sólo estará mejorando la oxigenación sino que dará entrada a un valor agregado, comenzando a meditar, y si la mente trae algún pensamiento, simplemente vuelva a concentrarse en la respiración.

Cada minuto que agregue a esta práctica mejorará su sistema psico-inmuno-neuro-endocrionológico.

La neurociencia ya ha adoptado la trilogía respiración, relajación y meditación como herramientas fundamentales en la protección de la salud física, psíquica y espiritual.