Shantala y Sexualidad

Shantala y Sexualidad

 

Las personas que no han recibido caricias y afecto de pequeñas, presentan serias dificultades en su madurez, para manifestar su amor por los demás, con los problemas que esto acarrea.

El contacto corporal desde el nacimiento es tan vital como el oxígeno. Esto quedo acuñado tras las investigaciones de René Spitz a comienzos del siglo XX en orfanatos ingleses donde morían gran número de bebés antes de cumplir un año de edad en proporción de uno cada 3.

Si bien había cuidados de higiene, calor y alimentación, como había una enfermera a cargo de diez criaturas faltaba el alimento principal, el “alimento táctil de la caricia”.

Esa caricia, que además de comunicación primaria que da seguridad y bienestar, durante el primer año de vida, envía señales al cerebro que activan respuestas de crecimiento y garantizan un desarrollo saludable.

Una caricia revitaliza y se nos devuelve en forma de energía como un boomerang.

El Shantala es, pues, una excelente experiencia para vivir en pareja.

La pareja está formada por dos personas, cada una de las cuales, fué criada por familias diferentes, por lo tanto, tendrán que formar un nuevo sistema y armar un modelo de intimidad que les permita organizar una familia sana.

El tema de la sexualidad nunca ha sido un tema fácil.

Apenas se abandona la infancia y con la falta de educación sexual en la que se forma, aparecen represiones, sentimientos de culpa, vergüenza, prejuicios y reconocimiento del propio cuerpo, a veces nulo.

Si bien nuestra piel está cargada, milímetro a milímetro de receptores nerviosos, preparados para hacernos sentir un sinfín de sensaciones, es necesario un único requisito: “que estemos dispuestos a escucharlas”.

Es decir, tomar conciencia de todas las partes de nuestro cuerpo, y que las zonas genitales no son las únicas que pueden proporcionarnos placer.

Una piel que se toca se vuelve más receptiva y sensible, afloja toda la tensión, disminuye el miedo, se recupera la capacidad de sentir.

Por eso introducimos el Shantala en la terapia de parejas con problemas en su sexualidad, en primer lugar, para mejorar y profundizar la comunicación, acuñar el equilibrio entre el dar y recibir, definición indiscutible del amor adulto, constituyendo así una forma exquisita de prolongar la intimidad.

En primer lugar, el Shantala lo recibe cada uno en particular.

Ellos deberán aprender la técnica para después implementarla alternándose, para recibir el masaje de su compañero/a.

Deberán saber además que esas caricias son una necesidad humana básica, que una persona que no reciba caricias de ningún tipo, presentará secuelas físicas y psíquicas.

Que cuando los centros cerebrales del placer están privados de caricias, tenemos dificultades para experimentarlo, y que la necesidad insatisfecha genera frustración, desconfianza en nosotros mismos y en los demás, y puede tener como consecuencia actitudes violentas.

Deberán saber además que las caricias del Shantala pondrán en marcha esa usina interna que activa el motor sexual.

 

En síntesis:

Al activar las funciones sexuales, se activan la secreción de hormonas, relacionadas con la sexualidad.

Las investigaciones realizadas en Tourch Research Institute de la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami, ponen de relieve que la caricia reduce la tensión nerviosa. La cantidad de oxitocinas (Péptido producido por nuestro organismo) aumenta cuando recibimos caricias. Este incremento de oxitocinas tiene, entre otras, una acción relajante.

Hay activación de la secreción de endorfinas, hormonas que están relacionadas con la sensación de bienestar.

Hay disminución de cortisol y norepinefrina, hormonas ligadas a la ansiedad y el stress.

La caricia pone en marcha las secreciones glandulares que influyen en la homeostasis (equilibrio de nuestro medio interno).

Además, y esto es muy importante, desde el punto de vista existencial, esas caricias producen los siguientes efectos y no olvidar, además, que, en el ámbito de la sexualidad, para las mujeres, la caricia, preámbulo del acto sexual, es más importante que el coito, y una forma más de sentirse, no solo deseada, sino, fundamentalmente, querida y satisfecha, aunque muchos varones ansiosos e inseguros lo creerá una perdida de tiempo. Pero siempre estamos a tiempo de aprender: el primer paso, tomar conciencia de donde nos encontramos en este terreno, cambiar de actitud y practicar.

La persona acariciada se siente reconfortada y cuidada.

Refuerza nuestra identidad.

Aumenta nuestra sensación de autoestima.

Hace que nos sintamos queridos.

Nos aleja de la soledad y nos acerca a los demás.

Nos tranquilizan.

A través de la caricia, recuperamos el placer de nuestro cuerpo.

Mejora nuestra sexualidad.

Crea lazos de unión, nos da cohesión, sentido de pertenencia.

Nos aporta felicidad.

Hace que nos sintamos protegidos.

El Shantala en adultos tiene un valor agregado respecto del de los bebés. Mientras que en los bebés el Shantala no puede demorar mucho, ya que los bebes mantienen momentos de atención cortos (apenas 20 minutos); los adultos dispondrán de mas tiempo, pues, además del recorrido de cada segmento, se reforzarán aquellas zonas que por su Organización de Sistema Personal, sea necesario, así como también el diagnostico amerite.

 

Los aceites esenciales utilizados en disfunciones sexuales son:

  • Hinojo: Foeniculum Vulgare
  • Jazmín: Rosa Damascena
  • Neroli: Citrus Bigaradia
  • Pachuli: Pogostemon Patchouli
  • Romero: Romarinus Officialis
  • Rosa: Rosa Damascena
  • Salvia esclarea: Salvia Officinalis
  • Sándalo: Santalum Album
  • Ylang Ylang: Canaga Adorata