Salud sexual

El día 4 de septiembre es el Día Mundial de la Salud Sexual y los Derechos Sexuales.

El objetivo de este día es promover una discusión abierta y respetuosa de los asuntos relacionados con la sexualidad ya que la información basada en evidencia contribuye a una sexualidad saludable y promueve relaciones humanas enriquecedoras.
 
La WAS (Asociación Mundial para la Salud Sexual, de la cual soy miembro) ha organizado actividades en 27 países celebrando la sexualidad positiva y saludable. 
 
La salud sexual es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad, no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad.
 
Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos, y ejercidos a plenitud.
 
Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha definido la salud sexual como “la experiencia del proceso permanente de consecución de bienestar físico, psicológico y sociocultural relacionado con la sexualidad”.
 
Ambos organismos consideran que, para que pueda lograrse y mantenerse la salud sexual, deben respetarse los derechos sexuales de todas las personas.
 
La OMS asegura que se requiere un “enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y las relaciones sexuales así como la posibilidad de tener relaciones sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia”.
 
La declaración de los derechos sexuales fue aprobada por la WAS en el XIII Congreso Mundial de Sexología, Valencia 1997.

En síntesis promueven: 
  • El derecho a la libertad sexual
  • El derecho a la autonomía, integridad, y seguridad sexuales del cuerpo.
  • El derecho a la privacidad sexual, decisiones y conductas individuales.
  • El derecho a la equidad sexual.
  • El derecho al placer sexual.
  • El derecho a la expresión sexual emocional, expresando además su sexualidad a través de la comunicación, el contacto, la expresión emocional y el amor.
  • El derecho a la libre asociación sexual.
  • El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables.
  • El derecho a la información basada en el conocimiento científico.
  • El derecho a la educación sexual integral.
  • El derecho a la atención de la salud sexual.

 
Al leer los derechos podemos deducir si la sexualidad personal proporciona salud sexual o está teñida de tabúes, prejuicios, culpabilidad, displacer, etc.