15 de junio: Día mundial de toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez

Los derechos de los humanos son la expresión directa e la dignidad de la persona humana. En la actualidad, estos derechos se han convertido en uno de los temas más importantes para el Derecho Internacional, es así que los Estados no sólo reconocen, sino que, se obligan a respetar y garantizar su protección.

Los principios de las Naciones Unidas para las personas de edad avanzada abarcan cinco temáticas principales:

  • independencia
  • participación
  • cuidados
  • autorrealización
  • dignidad

El art. 16 de la Convención Americana de los Derechos del Hombre dice:
“Toda persona tiene derecho a la seguridad social que lo proteja contra las consecuencias de la desocupación, de la vejez y de la incapacidad que, prov3eniente de cualquier otra causa ajena a la voluntad, la imposibilite física o mentalmente para obtener los medios de subsistencia”.
En la Argentina tenemos dentro de cuatro ítems referenciales a la protección de los adultos mayores:

  • Ley Nº 25724: “Programa de Nutrición y Alimentación” (2003)
  • Ley Nº 21074: “Subsidios y asignaciones familiares”
  • Ley Nº 24734: “Derecho al uso de los servicios del sistema de cobertura médica a beneficiarios de pensiones de vejez”
  • Ley Nº 24417: “Protección contra la violencia familiar”

Respecto de este último tema el maltrato a los adultos mayores es un grave problema social, más allá del nivel económico y educativo de quien lo ejerce o padece.
El maltrato es un problema de todos y de la sociedad en su conjunto por lo tanto todos debemos comprometernos en esta problemática.

Abuso en la vejez

Se denomina abuso al maltrato de una persona mayor
El maltrato puede ser un acto único o puede ser una situación reiterada.
Esta situación provoca un gran sufrimiento y llega a alterar el sentido de su vida.
A veces el maltrato es tan sutil que casi es imperceptible por el entorno pero sí es perceptible por el que lo padece, perceptible inclusive a través de patologías físicas o psíquicas.

Vulnerabilidad

Los adultos mayores que son física o psíquicamente dependientes son los más vulnerables a ser maltratados.
Esto sin distinción de sexo, raza, religión, ni estrato social.
Y lo más doloroso es que el maltrato lo ejercen, habitualmente, aquellas personas que “los cuidan”.

Tipos de maltrato
  • negligencia
  • abuso físico
  • abuso psicológico
  • abuso sexual
  • abuso societario estructrural
  • abuso financiero
¿Cuál es el escenario?
  • en la vía pública
  • en los hospitales de agudos
  • en las instituciones gertiátricas
  • en los centros de atención
  • en la propia casa
¿Y el abusador?

Generalmente el abusador es una persona en la que el adulto mayor ha depositado su confianza, un familiar, vecino, amigo o el responsable de una institución.
El más doloroso para el adulto mayor es el familiar ç, sobre todo si se trata de un hijo.
Lamentablemente el “motivo de base” es siempre el económico.
En uno de sus artículos, Ricardo Iacub –especializado en medicina, edad y vejez– escribe: “Las situaciones en las dificultades en el manejo del poder y la disposición de los bienes entre las generaciones, que parece recorrer nuestra cultura, suele ser dejada al amparo del “amor familiar”, no porque no existan leyes, si porque no se cumplan, sino porque se extrema la confianza en que los intercambios económicos sean sostenidos en el amor filial y paternal.”
Los cambios sociales, asociados a la ideología del envejecimiento sano y positivo, han derivado a que kis adultos mayores puedan y deban reclamar vivir de una manera más íntegra y activa, lo cual implica, lógicamente, más gastos sostenidos con un estilo de vida más autónomo.
A todo esto y sin derechos son los hijos quienes se arrogan el derecho de poder representar, mejor que los padres, la “defensa” de sus intereses.
Es un manejo que den o haber algún consentimiento entre partes ocasiona conductas totalitarias, extorsiones o chantajes relacionados a la privación de los vínculos con los nietos.
Es sabido, el notorio incremento de la longevidad y el consecuente cambio económico de magnitud, al proyectar gastos individuales sin generar ganancias, produciendo un achicamiento de las “esperadas” herencias y también un desgaste económico para los hijos en caso de que dichas herencias no existan.
Son situaciones que requieren un cambio en nuestras sociedades para no enfrentarnos a una “guerra del cerdo” como lo imaginó Adolfo Bioy Casaares en su libro, tan crudo como real.

Preocupación y necesidad de cambio

En función de esta situación el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, intenta como respuesta a la demanda social respecto de la protección biopsicosocial emocional que tanto necesitan los adultos mayores, promover, prevenir y asistir a las personas en esta etapa etaria para la cual creó el programa PROTEGER integrado por psicólogos, abogados, trabajadores sociales, operadores comunitarios y operadores telefónicos (0-800-777-6242 108) 24 hs.
Todos seremos viejos, por lo tanto, el problema y compromiso de todos lograr que los adultos mayores tengan una mejor calidad de vida, mayor prevención de accidentes y más atención en sus necesidades psicosocioemocionales.
Si bien ya hay muchas personas y profesionales trabajando para lograr cambios, no debemos olvidar que, la mies es mucha y todavía los operarios pocos.