¡Ay mi espalda!

Uno de los objetivos de estas notas es demostrar que en algo no visible como los pensamientos  y emociones hay una relación y una reacción física y mensurable bajo forma de dolencias y enfermedades.

Entonces si tomamos conciencia de los pensamientos y emociones que hicieron que se manifestara la dolencia o la enfermedad, ¿puede que cambiando pensamientos y emociones se recobre la salud?
Me atrevo a afirmar que sí, o por los menos, mejorarla según su larga data.Hoy comenzaremos a ocuparnos de la espalda cuyas vértebras tiene la gran responsabilidad de sostén y eje del cuerpo; esto nos llevará al análisis en varios artículos. 
En esta nota incluiremos las vértebras dorsales 1-2 y 3.
La segunda parte incluirá las dorsales 4-5 y 6.
La tercera parte las dorsales 7-8-9-y 10 La cuarta parte las dorsales 11 y 12.
Luego comenzaremos con la parte inferior de la espalda, las famosas LUMBARES! La parte central de la espalda representa al gran región torácica del cuerpo comprendida entre el corazón y las vértebras lumbares.  Es una región de culpabilidad emocional y afectiva.
Las 12 vértebras dorsales se relacionan principalmente con esta región.

D1

La primera vértebra dorsal D1 puede reaccionar fuertemente cuando se va hasta los límites ya sea, en el trabajo, en el deporte,  en suma, en todas las situaciones en que se va hasta el final de las fuerzas mentales, físicas o emocionales. Se construye entonces medios de auto-protección para protegerse del entorno y evitar estar herido. 
Esto puede manifestarse sobre todo en los gestos o en las palabras, por ejemplo:  “tiendo a aparte a los demás por mi frialdad o por palabras hirientes” También esto puede ocultar timidez por la cual se tiene dificultad de transigir.  Se pondrá aún más en evidencia si se teme perder el amor de la gente.Se debe evitar rumiar negatividad constante.  Un mal estado de D1 puede traer dolencias en cualquier parte el cuerpo situada entre los codos y la punta de los dedos así como dificultades respiratorias (tos, asma, etc.)

D2

La segunda vértebra dorsal D2 reaccionará fácilmente cuando la emotividad esté afectada.  Si se acumula o si se ahoga, las emociones entonces D2 envía un mensaje:“el dolor de espalda” Si se tiene la sensación que no se tiene su propio lugar en la vida y en la sociedad, que la vida es “injusta” y que se es víctima de los acontecimientos, D2 estará afectada. 
Se puede estar afectado, particularmente sensible a todo lo concerniente a la familia y vivir situaciones de conflicto o desarmonía de un modo intenso, se puede haber almacenado viejos rencores, remover constantemente experiencias pasadas, recuerdos, queriendo fijar la propia realidad en acontecimientos pasados en vez de vivir intensamente el momento presente. Los ingleses dicen: “el pasado es historia, el futuro es un misterio, el presente es un regalo”.
Se teme a lo desconocido y se tienen pensamientos intrusivos: “¿Voy a tener demasiados responsabilidades?,  ¿Voy a estar sostenido o deberé arreglármelas solo? ¿Cómo va a reaccionar la gente alrededor mío? Si se suda de las propias posibilidades se puede adoptar un papel autoritario como defensa a fin de controlar las situaciones a costa de aumentar el miedo y la angustia.
Una D2 en mal estado suele estar acompañada de malestar y dolores en el corazón, así como a los pulmones.

D3

La tercera vértebra dorsal D3 está esencialmente relacionada con los pulmones y el pecho.   Se es muy sensible al entorno por lo que se confecciona un sistema con el cual “se sabe” lo que está bien y lo que está mal, lo que es aceptable o no, se tiene una forma fija o rígida de pensar o ver las cosas y una tendencia a juzgar cualquier persona o situación que no entre en la propia definición de “correcto”.  Se puede reaccionar también frente a lo que se considere “una injusticia”.
Esto conlleva a construir un “escenario” que disfraza la realidad, realidad que rodea y deprime.  Depresión que frustra, que entristece, que merma el gusto de luchar.
En la segunda parte, se analizarán las dorsales 4-5 y 6.