En busca del equilibrio del YO

¿Cómo podemos encontrar los seres humanos el equilibrio necesario, para nuestra calidad de vida?
Si el Universo no tuviera equilibrio, nosotros desapareceríamos.

En la Tierra, por ejemplo, que es lo que necesita una mesa para ser “estable”? Son 3 patas.

El numero 3, en simbología es “Universalmente un numero fundamental. Expresa un orden intelectual y espiritual en Dios, en el Cosmos, o en el Hombre. Para los cristianos, es uno en tres personas. El Budismo, posee su expresión acabada en un triple ( Joya, o Tiratna ) (Budha, Dharma y Sangha), lo que los Taoístas traducen para su propio uso en Tao, Libros, Comunidad.

El tiempo es triple: Pasado, presente y futuro. El mundo es triple: Tierra, atmosfera y cielo.

Otros ternarios, han sido señalados con respecto a la silaba sagrada OM, que se compone de tres letras AUM, correspondientes a los tres estados de la manifestación.

Tres son las virtudes Teologales, Fe, Esperanza y Caridad.

Tres los elementos de la gran Obra Alquímica, el Azufre, el Mercurio y la sal”.

Llenaría varias páginas ejemplificando el simbolismo del tres; pero veamos en los humanos: Nos movemos en dos triadas.

La primera, ¿Nos movemos equitativamente entre cuerpo, mente y ambiente?

 

Estas tres áreas no son equitativas, pues, si nos preocupamos en demasía del cuerpo, será en detrimento del ambiente y la mente.

Si incrementamos la mente, desentenderíamos al cuerpo y al ambiente.

Y por último, el ambiente que es el contexto familiar, social y laboral, si se extrema, será comprometiendo la mente y el cuerpo.

La segunda triada, la tenemos en las tres inteligencias: La Cognitiva, la Emocional, y la Espiritual.

El logro que buscamos, se encontrará manteniendo la primera y segunda triada equitativamente.

Para la primer triada, es importante la distribución equitativa del tiempo dedicado a cada uno.

En el cuerpo: equilibrar con el tema salud físico-psíquica; en la mente tener en cuenta que el periodo de atención es de 90 minutos, por lo tanto, acostumbrarnos a tenerla en cuenta y por ejemplo, no mantenernos demasiado tiempo seguido ocupando la mente, en cualquier actividad que se realice con ella (estudio, trabajo, etc.) y en lo social, no abusar de reuniones o fiestas nocturnas, porque la noche es para dormir ya que ciertas hormonas funcionan de noche “si se duerme” y por ultimo en lo familiar.

Se dice por ejemplo, que una familia es sana cuando hay un tiempo para cada uno, un tiempo para la pareja, un tiempo de cada padre con cada uno de los hijos, un tiempo personal y un tiempo para toda la familia. Puede ser difícil en estos tiempos agitados, pero no imposible.

Para la segunda triada, será mantener al cerebro sin pensamientos intrusivos y un manejo armonioso de las emociones, ya que ambos, tienen injerencia en la inteligencia espiritual.

El cómo equilibrarlas vendrá sabiendo cómo funciona la conciencia y la consciencia.

La conciencia sola actúa en un mundo mecanicista (Newtoniano) que según David Bohm en su libro “La totalidad y el Orden” es el Orden Explicado y la consciencia es el Orden Implicado o Mundo Cuantico.

La conciencia es fuente y base de la mente a través del cerebro (seno del sistema nervioso donde se producen fenómenos mecanico-cuanticos de enorme importancia, los cuales podrían ser el sustento fisiológico de los procesos conscientes) que es inteligencia Cognitiva .

El Cerebro genera constantemente pensamientos que generan emociones, las que, desde lo biológico, genera un químico, y desde lo cuántico, genera una frecuencia que es la inteligencia Emocional.

Tanto la Inteligencia Cognitiva, como la Inteligencia Emocional, proveen de situaciones que nos permiten cambiar creando la clave de estar presente en la Inteligencia Espiritual, que es una energía expresada con propiedad Holográfica, con “proyección inconscient e” y que sustenta infinitas posibilidades.

Tanto el cerebro con pensamientos intrusivos, como las emociones negativas, emociones que surgen ya de nuestros pensamientos, ya del ambiente y que son estas últimas tenidas en cuenta por la Epigenetica, que estudia la gran influencia de las situaciones estresantes, generadas en contextos familiares, sociales, laborales, etc., emociones que generaran químicos que afectaran la salud del cuerpo y de la mente, son los que tenemos que ir equilibrando.

Esto lo haremos a través de la milenaria MEDITACION, ahora incorporada en la Neurociencia, en la Física Cuántica, y como una herramienta en la Psicoterapia.

Jacobo Needleman J.A en su libro “A sense of the Cosmos: The encounter of Modern Science and Ancient Truth” (Nueva York, Doubleday, 1975) dice:

“En nuestro mundo moderno se ha supuesto siempre […] que lo único que requiere la auto observación es que la persona «mire hacia adentro». Nadie se imagina siquiera que la auto observación pueda ser una habilidad sumamente disciplinada que exige un entrenamiento más largo que cualquier otra habilidad que conozcamos. […] La […] mala reputación de la «introspección» […] resulta de la peculiar idea de que, completamente solo, y sin entrenamiento ni guía, un hombre puede efectuar observaciones limpias y precisas de su propio pensamiento y de su propia percepción. En contraste con esta idea, bien se podría decir que el corazón de las disciplinas psicológicas en Oriente en la antigüedad occidental consiste en el entrenamiento en el estudio de sí mismo.”

Según Ken Wilber en “Más allá del Ego” (Ed. Kairos, Barcelona, 1989) escribe: “Los logros obtenidos mediante la práctica de la Meditación, suelen ser más bien sutiles al comienzo. Un aumento de la calma, la sensibilidad, la receptividad, la empatía, la interiorización, y la claridad, se encuentran entre las cualidades que pueden ser tempranamente vivenciadas como una práctica regular. Los antiguos supuestos sobre el propio ser y el del mundo, se esfuman gradualmente y empiezan a aparecer perspectivas más amplias y más afinadas.

Sin embargo, estos beneficios inmediatos, no son más que anticipos de lo que es, potencialmente, un proceso de transformación profunda, ya que cuando se practican intensamente, las disciplinas de la meditación conducen de forma casi invariable a estados de conciencia, niveles de sensibilidad y claridad perceptiva y grados de interiorización, calma, jubilo y amor, que exceden con mucho de lo que la mayoría de las personas experimentan en la vida diaria.”

Somos seres Bio, Psico, Social-Familiar, Espiritual (Energético-Cuántico). Si no se pueden manejar ni los pensamientos intrusivos, ni las emociones negativas, ni aquellas emociones que ocultamos o reprimimos en nuestro Cerebro Cognitivo, se podrá elegir ser ayudado en una Terapia Cognitiva-Conciente, Cuántica-Consciente.

Hacer conciente lo inconsciente desde una óptica diferente a la Psicoanalítica.